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Identifica si tu ansiedad es sana o patológica

Cuando nos encontramos ante un peligro, nuestro organismo libera una gran cantidad de adrenalina que ocasiona síntomas como la agitación psicomotriz, falta de aire (apnea), sensación de ahogo, sudoración, taquicardia, idea de un ataque cardiaco súbito, opresión en el pecho, entre otros. Nuestro organismo lucha por expulsar esas sensaciones (sintomatología) de inmediato, pero lo que se ocasiona inconscientemente es una nueva descarga de adrenalina que va escalando la intensidad de los episodios ansiosos, por lo que tendemos a creer que nos dañará algún órgano, como el corazón.

Si somos capaces de controlar las ideaciones destructivas de nuestro cuerpo, tendremos la oportunidad de ir disminuyendo las descargas de adrenalina y, por consiguiente, la sintomatología disminuirá al grado de sentirnos seguros y fuera de peligro; sin embargo, la ansiedad es un mecanismo de defensa heredado de nuestro proceso evolutivo y, por ende, seguirá presente bajo control.

Por tanto, la ansiedad puede ser una reacción sana cuando nos ayuda eficazmente a enfrentarnos a una amenaza real; pero puede no ser tan sana en otras muchas ocasiones.

Ansiedad sana

Se asocia a miedos que nos preservan la vida. Podemos haberlos aprendido por observación o por propia experiencia; pero también nacemos con muchos otros que heredamos como los miedos de desarrollo (oscuridad, separación, terrores nocturnos, etc.).

La ansiedad patológica

Es la que no es eficaz, la que nos afecta a la vida haciéndonos infelices, como las fobias (fobias sociales, agorafobia), obsesiones, manías. Puede tratarse de una ansiedad ligada a una situación o un estímulo concreto o puede ser generalizada.

 

CLASIFICACIÓN DE LA ANSIEDAD

De acuerdo con la Guía de Consulta de los Criterios Diagnósticos del DSM-5, la ansiedad se clasifica como trastornos de ansiedad y éstos se subdividen de la siguiente manera:

Trastorno de ansiedad por separación

  • Malestar excesivo y recurrente cuando se vive una separación del hogar o de las figuras de mayor apego.
  • Preocupación excesiva y persistente por la posibilidad de un acontecimiento adverso (perderse, ser raptado, tener un accidente, enfermar) o que puedan sufrir un posible daño, calamidades o muerte.
  • Miedo a dormir fuera de casa o estar lejos de las personas con mayor apego emocional.

Mutismo selectivo

  • La persona parece muda ante situaciones sociales o cuando se espera que hablen, pero son perfectamente capaces de hablar y de comprender el lenguaje.
  • Funcionan normalmente en otras áreas de comportamiento y aprendizaje, aunque se privan severamente de participar en actividades de grupo.
  • Es como una forma extrema de timidez, pero la intensidad y duración la distingue. Como ejemplo, un niño puede pasar completamente callado en la escuela, por años, pero habla libremente o excesivamente en casa.

Fobia específica

  • Miedo o ansiedad intensa por un objeto o situación específica, por ejemplo, volar, las alturas, animales, administración de una inyección, ver sangre.
  • En los niños, los miedos o la ansiedad se pueden expresar mediante llanto, rabietas o quedarse paralizado o aferrarse.
  • El objeto o la situación fóbica, casi siempre provoca miedo o ansiedad inmediata e intensa y es desproporcionada al peligro real que plantea el objeto o situación específica y la evitación es persistente.

Trastorno de ansiedad social (fobia social)

  • Miedo o ansiedad intensa en uno o más situaciones sociales en las que el individuo está expuesto al posible examen por parte de otras personas.
  • El individuo tiene miedo de actuar de cierta manera o demostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente (es decir, que lo humillen o avergüencen; que se traduzca en rechazo o que ofenda a otras personas).

Agorafobia

  • Miedo o ansiedad intensa acerca del uso del transporte público, estar en espacios abiertos, estar en espacios cerrados, estar fuera de casa solos.
  • Requieren de la presencia de un acompañante.

Trastorno de ansiedad generalizada

  • Ansiedad y preocupación excesiva (anticipación aprehensiva) que se produce en relación con diversos sucesos en la actividad laboral o escolar.
  • Inquietud o sensación de estar atrapado o con los nervios de punta.

Es necesario acudir a un especialista de la salud mental para valorar la intensidad y gravedad de la sintomatología para prescribir un tratamiento adecuado, rápido y eficaz. Si la sintomatología es mínima, se podrán emplear ejercicios de relajación, respiración y terapias cognitivo-conductuales.

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