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Dislexia y Disgrafía

Dificultades de la lectura y la escritura

En los primeros años de vida escolar, la lectura y la escritura son procesos de vital importancia, pues son la base para el aprendizaje y, en gran medida, factores determinantes en el éxito o fracaso escolar. Ambos son procesos muy complejos y su adquisición depende de que las habilidades lingüísticas y cognitivas no se encuentren afectadas por algún trastorno del aprendizaje.

Dentro de los trastornos más frecuentes que se pueden presentar cuando los niños aprenden a leer y escribir se encuentran la dislexia y la disgrafía. Estas dificultades se manifiestan entre los 6 y 7 años de edad, momento en que los niños consolidan el proceso de lectoescritura.

Aunque no se cuentan con cifras exactas, se estima que en México entre el 8 y 10% de los niños padecen alguno de estos trastornos (Cadena, 2018, UNAM Global).

Empecemos por definirlos y revisar sus características

La dislexia es un trastorno del aprendizaje con origen neurobiológico, evolutivo o adquirido (ya se había adquirido la habilidad para la lectura, pero se pierde por una lesión a nivel neurológico) que afecta principalmente el proceso de lectura, aunque también el proceso de escritura.

La disgrafía es una dificultad de aprendizaje en la que el niño tiene problemas con el acto físico de escribir, con la organización y expresión de ideas de manera escrita. Es importante mencionar que ambos trastornos no están relacionados directamente con la inteligencia general.

DISLEXIA

  • Dificultad al leer en voz alta.
  • Sustitución, inversión, omisión y/o adición de letras o palabras.
  • Dificultad para deletrear palabras.
  • Confusión entre grafías como p/q, b/d.
  • Poca facilidad para comprender o interpretar información.
  • A nivel psicomotriz, poca coordinación y equilibrio.
  • Confusión entre derecha-izquierda.
  • Problema en la fluidez verbal.
  • Pueden verse afectados otros procesos como las matemáticas y la escritura.

DISGRAFÍA

  • Escritura ilegible.
  • Escritura lenta.
  • Espaciado desigual entre letras y palabras.
  • Ortografía y gramática deficiente.
  • Oraciones mal construidas y ausencia de párrafos.
  • Dificultad para organizar la información cuando escribe.

¿Cuál es el posible impacto en los niños que padecen dislexia o disgrafía?

La presencia de alguno de estos trastornos en un niño puede generar diversos efectos, dependiendo por supuesto de múltiples factores, por ejemplo, el entorno en el que se desenvuelve, el apoyo que recibe en su núcleo familiar y sus características propias de personalidad. Sin embargo, es recurrente que el niño, al darse cuenta de sus dificultades, comience a sentir angustia y desesperanza: frustración, enojo e inseguridad.

Luchar con algo que para el resto de los niños es relativamente fácil, deviene en falta de motivación y desinterés por las actividades académicas, pues un trastorno de aprendizaje va limitando poco a poco el desarrollo integral de un niño, pues al presentarse ante la consolidación de la lectura y la escritura, los problemas se hacen más evidentes.

El problema se agrava si, ante el desconocimiento, los pequeños con dislexia o disgrafía son etiquetados tanto en la escuela como en el mismo hogar como “flojos” o “desinteresados”.  Para el niño, no cubrir las expectativas de padres y maestros, puede generar una baja autoestima.

¿Qué hacer si noto en mi hijo alguno de estos signos?

Si reconoces en tu hijo alguno de estos síntomas, es recomendable ponerse en contacto con un especialista en psicopedagogía o neuropsicología para que dicho especialista realice una evaluación de todos los procesos cognitivos, conductuales y emocionales del menor y así se pueda determinar un diagnóstico adecuado y, si fuera necesario, llevar a cabo un proceso de rehabilitación.

Es importante tomar en cuenta que un tratamiento adecuado incluye una intervención multidisciplinaria y no sólo terapia de aprendizaje, sino también un proceso de psicoterapia emocional en el cual se acompañe a los niños y se oriente a sus padres y maestros.

Recordemos que la detección temprana es muy importante para apoyar a nuestros pequeños a mejorar su aprendizaje, pero sobre todo, ayudarlos a sentirse más seguros y aumentar sus posibilidades en el futuro.

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