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Me gusta ver pornografía ¿Soy adicto? Regresar

Actualmente la adicción a la pornografía aumenta entre los jóvenes. Hoy la edad media de acceso a material pornográfico se sitúa en los 11 años. Cuando cumplen los 30 años, algunos ya son adictos. Según las estadísticas, el 80% de los hombres consume pornografía, y el 40% de las mujeres también sienten adicción a la pornografía.

Cuando se consume pornografía, al igual que con el alcohol y las drogas, el cerebro se sobrecarga de dopamina activando, principalmente, el deseo y la motivación; y se acostumbra a altas cantidades de ella. Además, las personas que consumen porno repetidamente, deterioran sus conexiones neuronales.

Adicto a la pornografía, ¿cómo saberlo?

Señales de alerta:

1. Dejar las ocupaciones para dedicar cada vez más tiempo a la pornografía.
2. Preferir ver contenido pornográfico en vez de salir con personas reales.
3. Ocultar y mentir, pues se avergüenzan de su conducta sexual en internet y gastar dinero a escondidas en chats o páginas webs online (hacer cosas ilegales).
4. Utilizar la pornografía para regular emociones: cuando están tristes, solos o ansiosos.
5. Sentirse culpable.

Es muy difícil que una persona con este tipo de adicción pueda confesarlo o, incluso, pedir ayuda. Generalmente lo hacen cuando los descubre su esposa o algún familiar, y hasta en el área laboral pueden ser descubiertos. Se vuelven disfuncionales en sus relaciones interpersonales en general.

¿Qué es lo que empuja, especialmente a los adolescentes y adultos, al consumo de la pornografía?

 Accesibilidad: existen páginas en internet muy conocidas, que son completamente gratis.
 Reconocimiento personal y seguridad.
 Simple satisfacción o curiosidad sexual.
 Lograr estabilidad emocional.
 Intimar con gente.
 Simplemente porque otros amigos lo hacen.

¿Qué provoca?
 A nivel individual, tanto en adolescentes como en adultos, puede causar déficit de habilidades sociales, problemas emocionales y conductuales.

 Depresión o ansiedad, prácticas como fumar o beber, así como el consumo de ciertas drogas, aislamiento social afectivo, baja autoestima o estados emocionales negativos: tristeza, frustración, vacío, aburrimiento, soledad, tensión, entre otras.

 La gravedad de este problema implica también que puede inducirles a prácticas sexuales de riesgo, que los lleva incluso a una conducta sexual patológica.

 En mujeres, provoca imágenes distorsionadas de su cuerpo y sienten la necesidad de cambiar su apariencia. Incluso se obsesionan con cuestiones de imagen, peso, tener diferentes parejas sexuales, curiosidad homosexual, etc.

 Los hombres tienen problemas de excitación real con las mujeres, su vida sexual se vuelve disfuncional y sus relaciones amorosas se fragmentan o derrumban. Presentando problemas de impotencia sexual, eyaculación precoz o fallas en el deseo sexual.

¿Hay solución?

 Cuando se ha detectado que hay un problema en el uso y abuso de la pornografía, es de gran importancia pedir ayuda psicológica para que la persona pueda manejar sus emociones y pensamientos, identificando por qué y para qué el uso de ese recurso en su vida cotidiana, de pareja y como forma de relacionarse.

 Limitar la exposición a internet cuando su uso no sea necesario y activar un filtro anti porno en los dispositivos que se utilicen habitualmente (ordenador, móvil, televisión), así como destruir todo el material pornográfico que se tenga almacenado.

 Enfocar la atención en actividades y situaciones que permitan salir de ese estado emocional negativo, como sería acudir a reuniones, estar en contacto directo con familiares, leer libros, escuchar música, meditación y relajación, hacer deportes, entre otros.