fbpx

Respeto, paciencia y tolerancia para los ancianos

El envejecimiento es un proceso de cambios a través del tiempo; es natural, gradual, continuo e irreversible, que se da a nivel biológico, psicológico y social. Cada persona envejece de diferente manera, dependiendo de sus características innatas, de las que adquiere de las experiencias y de las circunstancias a las que se haya enfrentado durante su vida.

 

El envejecimiento implica procesos de crecimiento y de deterioro; es decir, de ganancia o de pérdida, lo que puede ocasionar cambios en las emociones, sentimientos y pensamientos, según va trascurriendo el tiempo.

 

A veces se piensa que la vejez trae consigo tristeza, enojo o apatía, pero ninguno de estos sentimientos es causado por la edad, en ello, pueden interferir otros factores como la pérdida de seres queridos, del trabajo y la modificación del papel que se desempeña en la familia y la sociedad.

 

Estas experiencias pueden ser dolorosas para la persona, y hay que estar atentos a que estas emociones sean pasajeras, que se superen y curen. De lo contrario, pueden llevar a desarrollar trastornos del ánimo, como estar deprimido, no desear hacer nada, apatía, sentimientos de soledad, desvalorización de sí mismo, pesimismo o, por otro lado, estar muy alegres, eufóricos o con demasiada energía.

 

Cuando estas emociones se mantienen habitualmente o son las que predominan a lo largo del tiempo, se habla entonces de humor dominante. Con esto me refiero a que el estado emocional de la persona se ve afectado, provocando que la mayoría del tiempo de su vida se sienta de una misma manera, lo cual no es benéfico para su salud, ya que es necesario a veces sentir deseos de descansar o, a veces, deseos de hacer cosas, etc. Es por eso que debemos de estar atentos a detectar y descartar la posibilidad de no padecer un trastorno como es el del estado de ánimo.

 

La vejez no tiene porque sufrirse, es una etapa más en la vida, una etapa de pérdidas sí, pero de ganancias también, como madurez, libertad, sabiduría, tiempo libre, etc.

 

   

¿Cómo cuidar el estado de ánimo de un adulto mayor?

 

Paciencia

Sé paciente y ayúdalo a solucionar el conflicto que está viviendo. Por ejemplo, llévalo con un profesionista para diagnosticar y tratar el caso; apóyalo a hacer diversas actividades que le ayuden a recobrar su vida saludable; anímalo a salir, a realizar ejercicio o alguna actividad física; motívalo a llevar a cabo un proyecto, encontrar nuevas metas, sueños, etc.

 

Tolerancia

Es importante entender que una persona mayor es como cualquier otro ser humano que está pasando por una etapa más en su vida. Así como a los niños les toleramos sus berrinches porque están aprendiendo cómo auto controlarse, o a los adolescentes les comprendemos sus desafíos; es así como el adulto mayor también puede estar triste o deprimido, por lo que es recomendable ser flexibles con ellos y entender que dicho acontecimiento pasará.

 

Respeto

Respeta el tiempo que lleve en sanar, pero sobre todo, respétalos por ser personas que nos aportan experiencias, formación y sabiduría.

 

¡Los adultos mayores son más fuertes de lo que pensamos!

 

Ofertas

Proximamente

Proximamente las mejores ofertas