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Síndrome de olor a pescado

La trimetilaminuria es una enfermedad caracterizada por un desorden metabólico. Provoca que las personas que la padecen emanen un desagradable olor similar al que desprende el pescado podrido.

 

El síndrome del olor a pescado, también conocido como trimetilaminuria (TMAU), es un desorden metabólico de carácter genético que provoca que no se ponga en marcha el mecanismo enzimático que debería eliminar la trimetilamina, un producto derivado de la degradación bacteriana previa de aminoácidos como la colina. Al no producirse la degradación, la trimetilamina se acumula en el organismo de los pacientes y acaba siendo liberada a través de la orina, el aliento, el sudor y, en el caso de las mujeres, de los fluidos vaginales. Esta acumulación y posterior liberación hace que las personas afectadas emanen un olor corporal bastante desagradable, que se ha llegado a comparar al del pescado podrido, de ahí el nombre del síndrome.

Diagnóstico

Esta enfermedad rara suele manifestarse en sus primeros síntomas durante la infancia, aunque el desconocimiento que aún hoy persiste entre el personal médico sobre el síndrome, provoca que el diagnóstico se retrase durante años. Ese retraso no pone en peligro la vida de los pacientes, ya que los altos valores de trimetilamina en el organismo no son tóxicos, pero hablamos de una enfermedad que afecta a nivel psicológico y social a las personas que la padecen, que pueden ser víctimas de rechazo social por su olor y presentar baja autoestimadepresión, aislamiento social e, incluso, tendencias suicidas.

 

Tratamiento

Actualmente no existe un tratamiento específico para el síndrome del olor a pescado, por lo que los pacientes solo tienen a su alcance alternativas terapéuticas muy limitadas que, en la gran mayoría de los casos, pasan por acciones más propias de la rutina diaria. Para mitigar en lo posible el olor a pescado, los expertos en este tema sugieren:

  • Reducir la ingesta de productos ricos en aminoácidos como la colina o la carnitina, así como los que contienen alta concentración de azufre o nitrógeno, como la clara de los huevos, los pescados azules, los mariscos, las legumbres o las carnes.
  • Bañarse al menos dos veces al día con jabón con un pH entre 5.5 y 6.5, de mayor acidez que el pH neutro que utilizamos habitualmente.
  • Utilizar desodorantes neutros y sin olor para no provocar una mezcla de olores que pueda resultar aún más desagradable.
  • Existe la opción de recetar de forma puntual y en pequeñas dosis (debido a sus efectos secundarios) antibióticos como el metronidazol y la neomicina, que eliminan la flora bacteriana intestinal, clave en el procesamiento de la colina. Al eliminarla, se acaba también con la trimetilamina, lo que conlleva una reducción de los malos olores. Sólo se debe recurrir al uso de medicamentos si el médico lo considera adecuado, y bajo su control.

 

Fuente: https://www.webconsultas.com/curiosidades/trimetilaminuria-el-sindrome-del-olor-a-pescado

 

Buen fin

¡Aprovecha!