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¿Cómo hacer que tu hijo tenga un crecimiento sano?

Al inicio, cuando tu hijo es todavía pequeño, tú serás quién tome las decisiones: elegirás su comida, la hora de bañarse y le recordarás que hay que lavarse los dientes. Esto es parte del aprendizaje que los padres les dan a sus hijos para que, en un futuro, ellos continúen realizando estas acciones por sí mismos. Es muy probable que un niño con hábitos saludables se convierta en un adulto que siga practicándolos. Aquí te hablaremos más al respecto.

Durante los primeros dos años de vida, los hábitos saludables que puedes practicar son: comer de forma saludable, dormir bien, ser activos y evitar el uso de pantallas.

Alimentación saludable

Además, al crecer, enséñale a distinguir los alimentos saludables de la comida chatarra.
Asimismo, enseña a tu hijo a preferir el agua y la leche y a evitar jugos y bebidas con niveles altos de azúcar. Para contribuir a la relación saludable que tu hijo tendrá con la comida, te recomendamos ofrecerle diferentes opciones saludables en las comidas y snacks, no forzarlo a terminarse las cosas que aún no le gustan o comer viendo pantallas.
Una dieta sana consiste en incluir todos los nutrientes, pero en la proporción adecuada, teniendo especial cuidado con azúcares y grasas. La clave está en conseguir que coman:
Más frutas y verduras. Se debería alcanzar la cantidad de cinco raciones diarias de fruta y verdura. Por ejemplo, puede ocurrir que a tus hijos no les gusten las verduras, pero sí los dulces. Para conseguir que adquieran el hábito de comer verduras puedes hacer que te ayuden a cocinarlas o prepararlas de forma divertida.
Menos proteínas. Por ejemplo, podrían comer carne tres veces a la semana y otras tres de pescado.
Más cereales. Pan, arroz o pasta, son fundamentales también en la dieta.
Menos comida rápida. Es mejor evitarla por su alto contenido en grasas.

Higiene correcta.
La higiene es fundamental para evitar problemas de salud, por lo que debemos enseñar a nuestros hijos hábitos saludables como lavarse las manos antes de comer, lavarse los dientes tras cada comida o ducharse o bañarse todos los días.

Dormir bien

El dormir lo suficiente debe ser una prioridad, siempre de acuerdo con la edad y necesidades de cada niño. Al principio será difícil, pero la constancia traerá sus resultados. Hábitos saludables de sueño incluyen tener suficientes horas de sueño durante la noche, tomar siestas de acuerdo con la edad, y establecer rutinas para acostarse y para despertar. Todo esto trae beneficios como una mayor capacidad para lidiar con nuevas experiencias, relacionarse con otros y desarrollar habilidades de memoria y atención. Además, junto con la rutina de noche, puedes agregar otros hábitos positivos en la vida de tu hijo. Por ejemplo, cuando sea mayor, puedes crear una rutina previa al dormir que incluya, bañarse, lavarse los dientes y leer un cuento.

Ser activos

Si tu pequeño es activo desde bebé, es más probable que crezca para ser un niño activo y así continúe en el futuro. ¡Fomenta el juego! Durante el primer año de vida, puedes colgar juguetes cerca para que los toque o patee, y cuando ya pueda sostenerlos, dale juguetes para que los manipule. Después del año, es posible que quieran jugar en el exterior, bailar, divertirse jugando a las escondidas y otros juegos. Lo importante es que tu pequeño se mantenga activo. Permítele correr, bailar, escalar siempre y cuando se encuentre en un ambiente seguro. Reduzcan el sedentarismo y pasen tiempo de calidad juntos.

Uso de pantallas
Antes de cumplir dos años, la recomendación es limitar el uso de pantallas. En caso de utilizarlas y si le pones un video, este debe ser educativo y debe verlo bajo tu supervisión. Esta misma regla aplica para cuando tu hijo ya sea mayor. Asegúrate de que lo que vea sean programas de calidad y el uso de pantallas no exceda una hora al día.

Pensar

Los niños necesitan aprender que las acciones tienen consecuencias. Necesitan aprender la diferencia entre la fantasía y la realidad. Antes de que sus hijos actúen, aliéntalos a detenerse, respirar hondo y pensar en las consecuencias.

Hablar abiertamente
Alienta a tus hijos a hablar de lo que les está molestando.

Ayúdalo a desarrollar una autoestima saludable
Los niños perciben que tienen un lugar en la familia por la forma en que sus padres les hablan y actúan con ellos. Demuéstrele y dile a tu hijo que lo amas y que cuidas de él.

Los niños aprenden lo bien que están haciendo las cosas por la forma en que sus padres reaccionan ante su comportamiento. Elogia a tu hijo cuando muestre un comportamiento positivo y corrígelo cuando cometa errores.

Los niños aprenden a trabajar con otros al aprender a cooperar dentro de la familia. Dale a tu hijo algunas responsabilidades en el hogar que sean apropiadas para su edad.
Ten en cuenta estas cosas al criar a tu hijo. Los niños perciben que tienen un lugar en la familia por la forma en que sus padres les hablan y actúan con ellos. Demuéstrele y dígale a su hijo que lo ama y que cuida de él.

Los padres son quienes tienen la mayor influencia en el concepto que un niño tiene de sí mismo. Inculcarle a su hijo un sentimiento de pertenencia, de que está haciendo bien las cosas y de que está contribuyendo puede ayudarlo a desarrollar una autoestima saludable.

Sabemos que implementar todos estos hábitos saludables en la vida de tu hijo probablemente sea un reto, pero verás que los resultados valdrán la pena. Aunque es importante que esos hábitos predominen en su día a día, también ayúdale a entender que en ocasiones se puede optar por algo distinto. Habrá días donde se presente una situación especial y se duerma más tarde de lo usual o coma una rebanada de pastel. Es totalmente normal, siempre y cuando sepa que es ocasional. Por último, recuerda que los padres son el ejemplo a seguir de sus hijos. La mejor manera de enseñarle a tu pequeño será demostrándoselo con tus acciones.