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La comunicación con tu bebé

Yuliana Guadalupe Fernández Nicoli

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¿Sabías que tu bebé es capaz de comunicarse contigo, aunque todavía no sepa hablar?  ¿Cómo lo hace? El lenguaje no verbal es su principal forma de hacerlo; por ejemplo, a través del llanto. Conforme va creciendo, usará gritos, gestos y llorará para lograr hacerse entender, mientras va asimilando el lenguaje hablado.

Cuando nacen, los bebés comunican su dolor físico a través del llanto, y conforme se van desarrollando expresan más emociones, como sorpresa, alegría y miedo.

La comunicación temprana entre la madre y su hijo funciona porque el llanto del bebé activa una reacción emocional, física y psicológica en la mamá. Al escuchar el llanto, la sangre fluye a los senos, acompañada por la necesidad biológica de tomar y lactar a su bebé. Cuando se quedan juntos en la habitación, la madre logra percibir señales que da el pequeño mucho antes de llorar por hambre o por atención.

El poder de la voz

El recién nacido es capaz de distinguir entre el sonido de la voz humana y otros ruidos. Debemos estar atentos al modo en el que nuestro pequeño responde a la voz humana y entender lo importante que es la nuestra para él, puesto que ya la identifica con los cuidados que le brindamos: anuncia el alimento, el calor, el abrazo, la caricia y la comodidad.

Estudios recientes indican que los recién nacidos reaccionan con la misma intensidad cualquiera que sea el estímulo y a partir de los seis meses esto se va moderando con el aprendizaje.

El significado de las palabras

Aun cuando los pequeños no entienden el significado de las palabras, es importante que sus padres conversen con ellos, les transmitan su cariño y seguridad. Como consecuencia de esto, alrededor de los dos meses, los bebés pueden comenzar a responder con una sonrisa.  Además, cuando se “conversa” con ellos, respondiendo a sus grititos o balbuceos, van entendiendo la dinámica de las conversaciones. Sonreirá y reirá, por supuesto. Pero también usará otros gestos: fruncimientos de ceño cuando algo le moleste o de nariz y boca ante un nuevo y poco apetecible alimento. También abrirá la boca mucho cuando sienta sorpresa.

Estira los brazos para que lo saquemos de la cuna o de la silla y patalea cuando quiere salir y nadie lo atiende. Y de nuevo, sonreirá y sonreirá a nuestra voz, nuestra cara y nuestra presencia. La comunicación está ligada a las emociones y a las necesidades físicas.

A partir de los nueve meses no solamente puede empezar a decir sus primeras palabras, sino que el lenguaje del cuerpo es muy intenso. Aparta la cabeza y la sacude para negarse a algo, sobre todo a comer más si no tiene apetito. Nos escuchan continuamente, con ansia, asimilando lo que decimos y tratando de imitarnos.

¿Cuándo no es normal el llanto e indicativo de llamar al pediatra?

  • Se prolonga durante más tiempo del habitual y suena extraño.
  • Se asocia a un descenso de su nivel de actividad, falta de apetito o a movimientos o formas de respirar inusuales.

El médico de tu hijo lo tranquilizará o buscará una explicación médica a su malestar.