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Vacíos emocionales desarrollan la adicción

El riesgo de caer en una adicción es parte de la vida. Lo que sucede es que a veces no lo percibimos. Los seres humanos podemos crear dependencia hacia cualquier cosa, en ese proceso influyen los genes, las experiencias, los vacíos emocionales, unas sustancias llamadas neurotransmisores y las “compuertas” de la cabeza.

¿Se puede ser adicto a algo que no sea droga?

¡Claro! Se puede ser adicto a todo, al trabajo, al deporte, al sexo, a la pornografía, a la televisión, a los juegos de azar, a las compras, a Facebook, a la religión, a cualquier situación.

¿Por qué desarrollamos una adicción?

De acuerdo con los especialistas, se debe a los vacíos emocionales. Sientes que algo en tu vida, en tu hogar, en tu ser, no te llena y eso te lleva a buscar placer, a buscar alegría. La persona no está necesariamente buscando cómo destruirse, algunos sí, pero esos ya tienen algún problema psicológico o mental mayor. La mayoría anda buscando cómo experimentar algo maravilloso.

¿Cómo funciona eso?

En el cerebro tenemos algo que se llama neurotransmisores. Si te dicen “¡te invito a un viaje!”, se liberan neurotransmisores de la alegría. Y si después te dan una noticia triste, “mira, te acaban de robar la computadora”, entonces se liberan neurotransmisores para la tristeza. Cuando entra una droga, libera mayor cantidad de neurotransmisores, para la alegría o para la tristeza.

¿Y qué pasa?

Se abren más compuertas en el cerebro. Si me dan una alegría el cuerpo abre cinco, pero como es natural se vuelven a cerrar. Cuando entra una droga obliga a que se abran más compuertas, pero esas compuertas, con el uso, quedan abiertas. Cuando estás en un día normal, alegre, solo estás llenando tres de diez, entonces las otras siete que se abrieron extra están exigiendo. Necesito, necesito, necesito. La persona, casi sin querer, va a consumir para rellenar esos vacíos que están en su cerebro.

¿La vida tiene que girar en torno a algo para que eso se considere una adicción?

Cuando dejas que esa situación sea la que dirija tu vida, eso se puede convertir en una adicción. Todo debe ser moderado. En toxicología se tiene una máxima: “Todo es tóxico y nada es tóxico. Todo depende de la dosis”.

¿Y todos tenemos vacíos emocionales?

Todos. Pero no todos sabemos llenarlos adecuadamente. Sí se pueden llenar, con amor, con comprensión, cariño, respeto, relaciones sanas familiares, con Dios.

¿Todas las adicciones necesitan tratamiento con fármacos?

No. No todas. Lo que sí se necesita es un psicoterapeuta. Es necesario y obligatorio. Y casi siempre de por vida. Porque son enfermedades crónicas. Realmente la adicción no se cura, se controla. Es como la hipertensión o la diabetes. El que ya consumió tiene una memoria guardada de ese consumo. Eso aplica para todo.

https://www.dianova.org/es/opinion-es/todos-podemos-ser-adictos/